En julio de 2017 abrimos una ventana a Mas Doix, una ventana para mostraros nuestro día a día en los viñedos y en la bodega, y hoy os enviamos la edición número 100. ¡Gracias por seguirnos! La Newsletter es también un canal para acercaros a nuestras reflexiones y análisis. Todo lo que sucede en el viñedo y en la bodega queda reflejado en nuestros vinos, y compartir este conocimiento permite también entenderlos mejor. Hoy hacemos una edición especial para recordar las cosas más importantes que nos han sucedido durante estos casi 9 años y, sobre todo, verlo con la perspectiva de la evolución del tiempo. Durante estas 9 vueltas al sol hemos aprendido muchas cosas que nos sirven para mejorar, crecer y, poco a poco, mostrar cada vez más la esencia de nuestro terruño a través de nuestros vinos. 
Desde la cosecha 2017 hemos ido explicando cómo nos afecta el clima en el viñedo y en los vinos. En estos 9 años hemos tenido añadas de todo tipo, llegando a extremos que no habríamos imaginado, y sobre todo poniendo en evidencia este cambio climático que está modificando el paradigma de la viticultura en nuestra tierra.
El año 2022 supone un salto radical y desde entonces la temperatura no ha vuelto a los valores que eran “normales” hace solo cinco años. La tendencia al incremento global de la temperatura se ha hecho evidente. 
Después de un 2018 y, sobre todo, un 2020 excepcionalmente lluviosos (con el temporal Gloria), el 2022 confirma el inicio de una sequía profunda que dura 4 años y que no se revierte definitivamente hasta 2025.
Primavera húmeda, verano y vendimia secos. Temperatura alta. Vinos de perfil maduro, estructurados y redondos.
Año lluvioso, también durante la vendimia. Temperatura en la media. Vinos especiados y minerales, frescos y con tensión.
Año seco, temperatura alta. Ola de calor importante en junio. Vinos muy concentrados, robustos y sabrosos.
Invierno y primavera muy lluviosos. Verano y vendimia muy secos. Temperatura alta. Vinos expresivos, fragantes, ligeros y con tensión.
Poca lluvia, pero muy bien distribuida. Año frío. Vinos intensos, frescos, minerales y afrutados. Con gran potencial de guarda.
Año seco y muy cálido. Cierto estrés hídrico. Vinos mediterráneos, ligeros y equilibrados.
Año seco y muy cálido, pero con lluvias en los momentos indicados. Vinos muy afrutados e intensos, generosos.
Año seco y cálido. La lluvia llega a mitad de vendimia. Vinos concentrados, profundos y estructurados.
Primavera y otoño lluviosos. Verano seco. Temperatura muy alta, especialmente en verano. Vinos afrutados, expresivos, estructurados y muy frescos. ¡Y ya con la 2026 asomando y que muy pronto os explicaremos cómo ha empezado! 
Cada vino explica una historia, un momento vital. Un vino es fruto de viñas plantadas en un momento determinado y cada una de ellas tiene su propia historia y características: ubicación, pendiente, variedades, microclima, suelo… A todo ello añadimos la elaboración en la bodega, donde disponemos de distintos materiales para fermentar y madurar los vinos, sin olvidar la atención y el cuidado de todo el equipo de Mas Doix. Cada vino nuevo es una declaración de intenciones, un mensaje que queremos explicar en la copa, con la etiqueta y con el nombre. Es dar a conocer una nueva cara y perspectiva de este Priorat poliédrico y diverso. Cada botella es un manifiesto de un propósito específico. En 2017 llegábamos con casi 20 años de elaboración a nuestras espaldas y 4 vinos en la cartera: Doix (desde 1999), Salanques (desde 2000), Les Crestes (desde 2007) y 1902 (desde 2009). En ese momento comienza una nueva etapa en la que empezamos a presentar nuevos proyectos y ampliamos el abanico:
En 2017 presentamos 1903 Coma de Cases 2015. Un vino de una sola viña, 100% garnacha, en contraposición y reflejo de nuestro 1902 Tossal d’en Bou, 100% cariñena. Vinos que expresan los límites y la esencia de las dos variedades más importantes del Priorat. La añada 2020 adquiere la categoría de Viña Clasificada (V.C.).
Murmuri 2018, el primer blanco que sacamos al mercado. Fresco y salino, una nueva versión de los blancos del Priorat, sin madera y reflejando el “murmullo” del río Siurana a su paso por Poboleda. Salix 2019, el blanco inspirado en las primeras pruebas de blanco de la bodega (2007-2008) y elaborado con viña vieja y un toque de Pedro Ximénez. Un blanco complejo, sutil y con mucho potencial de guarda para disfrutarlo ahora y siempre. Salix significa “sauce” en latín, el árbol que nos acompaña en las orillas del río Siurana.
El 1902 – Tossal d’en Bou de la añada 2019 adquiere la categoría de Gran Viña Clasificada (G.V.C.). Mas Doix es una de las únicas dos bodegas del Priorat con un vino G.V.C. y un vino V.C.
Para elaborar vinos que expresen un territorio es necesario sentirse arraigado y vinculado a él. Elaborar con los pies en la tierra, con proyección de futuro y con ganas de compartirlo con todo aquel que quiera acercarse. La construcción de la nueva bodega de Les Foreses en 2019 simboliza este arraigo y este compromiso, una reivindicación de pertenencia a Poboleda y a todo lo que ello implica. Una bodega para seguir mejorando día a día y para consolidar una idea, una manera de hacer. De nuevo, una bodega como declaración de intenciones. Una bodega integrada en el paisaje, autosuficiente y sostenible desde el punto de vista hídrico y energético.
¡Seguiremos trabajando con ilusión para llegar a la edición 200! Si quieres dejar tu opinión o alguna sugerencia de mejora, estaremos muy agradecidos.