En el tranquilo rincón de Poboleda , el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente. Aquí, a los pies del imponente Parque Natural de la Serra de Montsant , el paisaje narra una historia de resiliencia, tradición y profundo respeto por la naturaleza. Para Mas Doix , el «Valor de la Antigüedad» no es solo un concepto, sino la esencia misma de cada vino que elaboran.
El Priorat es mundialmente conocido por sus empinadas laderas y suelos de pizarra, pero la verdadera esencia de Mas Doix reside en sus vinos antiguos , o «vides sabias», como las llamamos. Estas plantas centenarias de Garnacha y Carinyana han sobrevivido a décadas de duros inviernos y veranos abrasadores, desarrollando un sistema radicular que penetra profundamente en la tierra en busca de vida.
A diferencia de las vides jóvenes, estas «almas viejas» producen muy pocos racimos, pero la fruta que ofrecen es de una concentración y complejidad inigualables. Este es el secreto de vinos como Salanques, donde la sabiduría de la vid se traduce en elegancia, equilibrio y un profundo sentido del terruño.
A diferencia de las vides jóvenes, estas cepas veteranas producen muy pocos racimos, pero la fruta que ofrecen es de una concentración y complejidad inigualables. Este es el secreto de vinos como Salanques , donde la sabiduría de la vid se traduce en elegancia, equilibrio y un profundo sentido del terruño.
Mas Doix no existe de forma aislada; forma parte de un ecosistema vibrante protegido por el Parque Natural de la Serra de Montsant. Esta sierra actúa como un guardián silencioso, proporcionando un microclima único que permite una maduración lenta y perfecta.
La biodiversidad es clave para la salud de nuestro viñedo. Rodeadas de bosques mediterráneos, hierbas aromáticas y fauna local, nuestros vides crecen en un entorno equilibrado donde la naturaleza se autorregula. Al preservar esta biodiversidad, garantizamos que la tierra se mantenga fértil y sana para las generaciones venideras, reflejando nuestro compromiso con la sostenibilidad y las prácticas orgánicas.
El pueblo de Poboleda constituye el escenario perfecto para este viaje. Con su rica historia y su profunda conexión con la tierra, nos recuerda que somos meros custodios temporales de estos viñedos ancestrales. Visitar Mas Doix es mucho más que una cata de vinos ; es una inmersión en la historia del Priorat y un homenaje a la belleza de un envejecimiento con dignidad.
Cada botella de Mas Doix es un homenaje a este entorno. Desde la frescura de Les Crestes hasta la profunda complejidad de nuestros vinos insignia, no solo degustará uvas fermentadas, sino también la tierra de llicorella, la brisa mediterránea y la historia centenaria del Montsant.